La escupidera

Abril 29, 2008

conjunto vacío

Archivado en: Relatos, brevedad cotidiana — manuel_h @ 2:48 pm

Suelo escribir en el móvil pequeños mensajes que guardo como borradores, no para enviárselos después a alguien, sino para recordar algo, normalmente para escribir sobre ello. Estás en mitad de un concierto, por ejemplo, y el niño de la fila de delante empieza a bailar compulsivamente y a agarrarse una parte de su anatomía que aquí no debo mencionar por no parecer pornógrafo, pederasta y soez, todo a la vez (¡jodida rima!). Entonces, sin prestar atención a las miradas asesinas con las que tu vecino intenta desintegrar el iluminado móvil, escribes: “Mearse en el primer violinista”. Luego llegas a casa, enciendes un cigarrillo y el ordenador (el orden no importa, aunque si en la máquina tienes una mula trabajando, basta con darle fuego al tabaco), y te pones a recrear lo mejor del concierto. (más…)

Abril 28, 2008

Reciclajes

Archivado en: Relatos, brevedad cotidiana — carlosov @ 5:54 pm

Reciclajes

Lo descubrí cuando me fui a vivir a Holanda con mis tíos. Creo que por aquel entonces aquí desconocíamos hasta la palabra. Al menos, no recuerdo que nos hablaran de ella en el colegio, y de seguro no aparecía en ningún libro de texto. Así que cuando mi tía me explicó por qué tenía tres cubos de basura en lugar de uno, me chocó bastante. Y es que en esto del reciclaje, hay que reconocer que los nórdicos son unos pioneros.

Al principio me pareció complicado. Había un cubo para tirar las latas y los envases de plástico, otro para los botes de vidrio y uno más pequeño para los desperdicios vegetales. Con estos últimos, mi tío hacía compost y abonaba el jardín. Además, cada sábado, una cuadrilla de niños en bicicleta se pasaba por las casas del barrio, recogiendo periódicos viejos, revistas y cartones. Luego los llevaban a la escuela, y la escuela los vendía a la fábrica de papel. Y es que para esto de hacer negocios, hay que reconocer que los nórdicos tampoco se quedan atrás. (más…)

Abril 27, 2008

deportes de contacto

Archivado en: Relatos, brevedad cotidiana — manuel_h @ 4:35 pm

Hace unos días, Felipe saboreaba por la Rúa Mayor un impresionante helado del Novelty, cuando una especie de terremoto en forma de energúmeno de ciento cincuenta kilos se le tiró encima. En un momento, Felipe estaba en el suelo, inmovilizado, y la fiera, sentada a horcajadas en su pecho, se inclinaba sobre él hasta que las caras se encontraban a diez centímetros escasos. El helado había salido volando en el susto inicial, aunque pude cogerlo al vuelo. Estaba rico. A Felipe no le gusta que le prueben los helados. La aparición escupía palabras cerca del oido de mi amigo, resignado a escucharlas una y otra vez, hasta que se cansara. Debía de ser un día propicio, porque a lo largo de la calle, que no es muy larga, como sabéis los que conocéis Salamanca, se veía por lo menos a media docena de personas sometidas al mismo trance. (más…)

Abril 24, 2008

El comedor (versión 2.0)

Archivado en: Relatos, brevedad cotidiana — lmcm @ 11:51 pm

Aún no es la hora pero ya hay un grupo de personas ante la puerta de cristal. Las cortinas de visillo están corridas, negrean, la luz que se atisba dentro las clarea. Tomás, recién llegado, se acerca a la puerta, escudriña tras el vidrio, lo golpea con los nudillos.

Los otros le miran torcido, gesticulan, protestan. Él se vuelve, les hace un aspaviento, chasca la lengua, mueve la cabeza a los lados y se retira al final de la cola. Todos se conocen, coinciden día a día desde hace tiempo, aquí, a la misma hora. Todos esperan, dos en el suelo, la espalda contra la pared.

Tomás toma del brazo a un hombre maduro, con barba y melena; protesta, le quita la mano, hoy no quiere volver a escuchar la historia del viejo. Él insiste, se le acerca de nuevo, apoya en su hombro una mano y le cuenta:

––Aquel día compré un décimo del Niño, tenía una corazonada. Nunca tuve suerte, ni siquiera en los sorteos de las revistas de misiones de la escuela, pero presentía que esa vez un servidor de ustedes, Tomás Chávez Santos, iba a dejar de lado el sobrenombre del desgraciao para colgarse el de a-gra-cia-do. Y van… y me roban la cartera. (más…)

Abril 21, 2008

El comedor

Archivado en: Relatos, brevedad cotidiana — lmcm @ 10:48 pm

Aquel día compré un décimo del Niño, tenía una corazonada. Nunca tuve suerte, ni siquiera en los sorteos de las revistas de misiones de la escuela, pero presentía que esa vez un servidor de ustedes, Tomás Chávez Santos, iba a dejar de lado el sobrenombre del desgraciao para colgarse el de a-gra-cia-do. Y van y me roban la cartera. (más…)

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