La escupidera

Mayo 18, 2008

El ratón

Archivado en: archivo — manuel_h @ 5:17 pm

Lo miré de reojo, con prevención, pero ni se me ocurrió acercarme más a él. Parecía quieto, tranquilo; podría parecer incluso dormido, pero a mí no me engañaba: Sabía que al menor movimiento se revolvería sobre sí mismo y nos enzarzaríamos otra vez en la misma lucha que yo volvería a perder. Y sin embargo… tenía que hacerlo. Llevábamos ya varias horas frente a frente, y casi desde el principio fue evidente que uno de los dos, seguramente yo, no iba a salir bien parado del enfrentamiento. (más…)

Mayo 5, 2008

extraños contactos

Archivado en: tiempos — manuel_h @ 6:05 am

Ernesto entrenaba siempre que podía en las pistas del Puente Romano, por lo que no le fue difícil sacar ventaja a sus perseguidores, la suficiente para mirar hacia atrás mientras abría la puerta de su coche. Los vio doblar la esquina y seguir su carrera por el centro de la calzada. ¡Te voy a matar, hijoputa!, gritaba el del bigote. Ernesto entró en el coche y bajó el seguro. Introdujo la llave en el contacto y la giró. (más…)

Mayo 3, 2008

Salida nº 167, octubre 2007

Archivado en: Relatos, archivo, cartas — manuel_h @ 9:07 pm

Señor D. Óscar Lavía, Jefe del Departamento Comercial de Hormigones Generados S.L.:

Como seguramente recordará, hace dos años hicimos a su empresa un pedido de vigas y pilares de nueva generación, para la construcción de unos chalets en el término municipal de Castellanos de Moriscos, en la provincia de Salamanca (municipio en el que casualmente, y tal vez por desgracia, yo también resido). En honor a la verdad, debo decir que dicho pedido se hizo a pesar de la oposición de nuestro aparejador, don Tomás Bellín, técnico apegado a la vieja escuela, que no veía ninguna ventaja a la flotabilidad de los materiales de su empresa, y sí algún inconveniente derivado de su ligereza, sin tener en cuenta que dicha ligereza, como ustedes anunciaban, era sólo temporal, para facilitar la construcción. Dicho aparejador nos abandonó (dando gritos incomprensibles y en un estado de nervios bastante inexplicable en alguien que hasta entonces nos había parecido tan serio y dueño de sí mismo), en cuanto desatamos las vigas que llegaron en su primer envío y nuestro peón las descargó, él sólo, de cuatro en cuatro. (más…)

Abril 29, 2008

conjunto vacío

Archivado en: Relatos, brevedad cotidiana — manuel_h @ 2:48 pm

Suelo escribir en el móvil pequeños mensajes que guardo como borradores, no para enviárselos después a alguien, sino para recordar algo, normalmente para escribir sobre ello. Estás en mitad de un concierto, por ejemplo, y el niño de la fila de delante empieza a bailar compulsivamente y a agarrarse una parte de su anatomía que aquí no debo mencionar por no parecer pornógrafo, pederasta y soez, todo a la vez (¡jodida rima!). Entonces, sin prestar atención a las miradas asesinas con las que tu vecino intenta desintegrar el iluminado móvil, escribes: “Mearse en el primer violinista”. Luego llegas a casa, enciendes un cigarrillo y el ordenador (el orden no importa, aunque si en la máquina tienes una mula trabajando, basta con darle fuego al tabaco), y te pones a recrear lo mejor del concierto. (más…)

Abril 27, 2008

deportes de contacto

Archivado en: Relatos, brevedad cotidiana — manuel_h @ 4:35 pm

Hace unos días, Felipe saboreaba por la Rúa Mayor un impresionante helado del Novelty, cuando una especie de terremoto en forma de energúmeno de ciento cincuenta kilos se le tiró encima. En un momento, Felipe estaba en el suelo, inmovilizado, y la fiera, sentada a horcajadas en su pecho, se inclinaba sobre él hasta que las caras se encontraban a diez centímetros escasos. El helado había salido volando en el susto inicial, aunque pude cogerlo al vuelo. Estaba rico. A Felipe no le gusta que le prueben los helados. La aparición escupía palabras cerca del oido de mi amigo, resignado a escucharlas una y otra vez, hasta que se cansara. Debía de ser un día propicio, porque a lo largo de la calle, que no es muy larga, como sabéis los que conocéis Salamanca, se veía por lo menos a media docena de personas sometidas al mismo trance. (más…)

Abril 19, 2008

verdades que no necesitan demostrarse

Archivado en: Convento científico, Relatos — manuel_h @ 8:33 pm

Hace unos días, en una librería de viejo de la calle Arniches, en Madrid, se me tiró a las manos un ejemplar extraordinariamente conservado de la edición que Espasa Calpe hizo del “Principia mathematica” de Russell y Whitehead en 1932. Tal fue mi turbación que ni me atreví a abrirlo. Pagué religiosamente lo que me pidieron por él y me lo traje a casa, con la intención de no tocarlo hasta que dispusiera de tiempo suficiente para saborear tranquilamente cada página. Hoy, por fin, tras el almuerzo de todos los viernes con los colegas, me pude acomodar en el despacho con una taza de café, el paquete de cigarrillos, y el libro. En cuanto lo abrí, me encontré con unos folios casi amarillos cuidadosamente doblados. Aparté el libro para resolver esta pequeña interrupción, desdoblé los folios y empecé a leer: (más…)

Laranja y cristal

Archivado en: General — manuel_h @ 7:49 am

Esto es solo para que Luismi siga investigando, en profundidad, las diferencias entre el cristal y la naranja, aparte, claro, de que uno de los dos no se come.

Abril 17, 2008

Atención, obras

Archivado en: General — manuel_h @ 5:20 pm

Estamos de traslado, por aquello de cortar los posts (y también por probar sitios nuevos, pero esa es otra historia).

El caso es que me lo pensé, no creáis que no. Sobre todo después de leer la experiencia que cuenta Luismi sobre traslados… es que era para pensárselo. Pero tranquilos: he mirado y remirado, y nada se me ha quedado pegado, así que parece de fiar (el olor dulzón es de la magdalena que te estás comiendo!!)

Por vuestra parte, creo que tendréis que registraros en WordPress. Puede ser con cualquier dirección de correo, así que es sencillo. Cuando el registro esté hecho, podré poner en cada entrada el autor correspondiente (o sea, las dos de Luismi, y la que Mariaje tiene como borrador).

saludos y a escribir!!

Abril 11, 2008

paréntesis

Archivado en: Aquel lugar, Relatos — manuel_h @ 6:04 pm
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Al final de la calle Río Malo hay un viejísimo edificio de cuatro plantas abandonado que van a tirar. Hace unos días, se le ocurrió a Inés que debíamos entrar a ver qué quedaba. Su idea era que nos repartiéramos las viviendas, y que cada uno escribiera una historia a partir de lo que fuéramos encontrando. Hasta ahí, era una chiquillada disfrazada de concurso literario. A Emilio le encantó, claro, y quiso convencernos para que lo hiciéramos de noche, pero hasta las tonterías tienen un límite. Sin desanimarse por el revés, preguntó también por el premio; Inés se quedó pensando unos segundos y luego dijo: El premio soy yo. Fernando dio un bote en la silla y ya no hubo forma de volvernos atrás. (más…)

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