<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: La tierra buena</title>
	<atom:link href="http://laescupidera.wordpress.com/2008/05/05/la-tierra-buena/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://laescupidera.wordpress.com/2008/05/05/la-tierra-buena/</link>
	<description>Just another WordPress.com weblog</description>
	<lastBuildDate>Wed, 16 Sep 2009 19:19:06 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: El espía</title>
		<link>http://laescupidera.wordpress.com/2008/05/05/la-tierra-buena/#comment-45</link>
		<dc:creator>El espía</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 May 2008 22:53:38 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://laescupidera.wordpress.com/?p=30#comment-45</guid>
		<description>Hermoso y triste... Gracias, hueca.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hermoso y triste&#8230; Gracias, hueca.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: manuel_h</title>
		<link>http://laescupidera.wordpress.com/2008/05/05/la-tierra-buena/#comment-42</link>
		<dc:creator>manuel_h</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2008 15:55:42 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://laescupidera.wordpress.com/?p=30#comment-42</guid>
		<description>Como cuando lo lei otras veces, me sigue encantando este relato. La idea del cuento me parece genial, como estoy seguro de que te parecería a ti si te la hubieras encontrado en cualquier antología &quot;cuentística&quot;, y la progresión hasta llegar a ese sorprendente y redondo final. También me gusta mucho como compaginas sin que chirríe en ningún momento el lenguaje literario y poético con el botánico-científico.
Una maravilla!!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Como cuando lo lei otras veces, me sigue encantando este relato. La idea del cuento me parece genial, como estoy seguro de que te parecería a ti si te la hubieras encontrado en cualquier antología &#8220;cuentística&#8221;, y la progresión hasta llegar a ese sorprendente y redondo final. También me gusta mucho como compaginas sin que chirríe en ningún momento el lenguaje literario y poético con el botánico-científico.<br />
Una maravilla!!</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Carlos O.</title>
		<link>http://laescupidera.wordpress.com/2008/05/05/la-tierra-buena/#comment-40</link>
		<dc:creator>Carlos O.</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2008 20:19:48 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://laescupidera.wordpress.com/?p=30#comment-40</guid>
		<description>Gracias, Sara.
Al releerlo, he encontrado nuevas lecturas que antes no había percibido y he disfrutado muchísimo con él. Me encanta la atmósfera. Puedo sentir cómo la casa se va empantanando de lágrimas, confiriéndole consistencia de estanque. Puedo visualizar los reflejos verdosos que proyecta el agua estancada en las paredes, la sensación a humedad que se va apoderando de todo. Una atmósfera fértil, casi selvática... Y ahí he encontrado la nueva lectura a tu texto, porque he descubierto que el protagonista no se inmola, exactamente: cambia, muta, pasa por un duelo (duelo por una pérdida, por el final de una etapa) y resurge, colonizado por un organismo más audaz, más insólito, frágil aún, delicado como el &quot;papel&quot; y que además, duele -en palabras de una amiga, casi tanto como parir a un hijo o escribir una historia-. Aunque podría resultar terrorífico, no lo es -o yo no lo experimento así al leerlo-. Lo que de verdad preocupa al protagonista es que se marchite ese pequeño milagro antes de ser suficientemente fuerte como para no necesitar su cuerpo -su viejo yo-. Tampoco es un relato exactamente triste. Es melancólico, como siempre que se deja algo atrás, como siempre que se pasa de un estado -conocido- a otro -por conocer-. Pero en el fondo, creo que habla más de un renacer que de otra cosa. Y si añadimos a eso que la flor es del color de la pasión y que además su próximo destino será París... Creo que hasta podría decirse que es un relato de lo más romántico. En fin, que el protagonista, sin duda, ha florecido y seguro que goza de estupenda salud allá donde esté.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias, Sara.<br />
Al releerlo, he encontrado nuevas lecturas que antes no había percibido y he disfrutado muchísimo con él. Me encanta la atmósfera. Puedo sentir cómo la casa se va empantanando de lágrimas, confiriéndole consistencia de estanque. Puedo visualizar los reflejos verdosos que proyecta el agua estancada en las paredes, la sensación a humedad que se va apoderando de todo. Una atmósfera fértil, casi selvática&#8230; Y ahí he encontrado la nueva lectura a tu texto, porque he descubierto que el protagonista no se inmola, exactamente: cambia, muta, pasa por un duelo (duelo por una pérdida, por el final de una etapa) y resurge, colonizado por un organismo más audaz, más insólito, frágil aún, delicado como el &#8220;papel&#8221; y que además, duele -en palabras de una amiga, casi tanto como parir a un hijo o escribir una historia-. Aunque podría resultar terrorífico, no lo es -o yo no lo experimento así al leerlo-. Lo que de verdad preocupa al protagonista es que se marchite ese pequeño milagro antes de ser suficientemente fuerte como para no necesitar su cuerpo -su viejo yo-. Tampoco es un relato exactamente triste. Es melancólico, como siempre que se deja algo atrás, como siempre que se pasa de un estado -conocido- a otro -por conocer-. Pero en el fondo, creo que habla más de un renacer que de otra cosa. Y si añadimos a eso que la flor es del color de la pasión y que además su próximo destino será París&#8230; Creo que hasta podría decirse que es un relato de lo más romántico. En fin, que el protagonista, sin duda, ha florecido y seguro que goza de estupenda salud allá donde esté.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Zulueta</title>
		<link>http://laescupidera.wordpress.com/2008/05/05/la-tierra-buena/#comment-39</link>
		<dc:creator>Zulueta</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2008 17:37:33 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://laescupidera.wordpress.com/?p=30#comment-39</guid>
		<description>Me ha gustado mucho como trabajas el tempo en la construcción del relato y la creación de algunas imágenes. Y al igual que a Luis Cema, que por alguna de sus historias merecería encarnarse en un personaje de Landero, esa fagocitosis floral de tu personaje me lleva, en mi caso, a olvidadas tardes de verano: ...desapareciendo en oscuras salas, habitadas por lisérgicos haces de luz.

Gracias.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Me ha gustado mucho como trabajas el tempo en la construcción del relato y la creación de algunas imágenes. Y al igual que a Luis Cema, que por alguna de sus historias merecería encarnarse en un personaje de Landero, esa fagocitosis floral de tu personaje me lleva, en mi caso, a olvidadas tardes de verano: &#8230;desapareciendo en oscuras salas, habitadas por lisérgicos haces de luz.</p>
<p>Gracias.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Luis Cema</title>
		<link>http://laescupidera.wordpress.com/2008/05/05/la-tierra-buena/#comment-38</link>
		<dc:creator>Luis Cema</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 May 2008 22:17:07 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://laescupidera.wordpress.com/?p=30#comment-38</guid>
		<description>Una entrega donde las haya. Me gusta el proceso, el preámbulo real que da lugar a la tristeza y con ella, a la aparición de la Nymphea Penantis. A partir de ahí el relato toma otro cariz, esa seducción de la belleza de la flor y la cortina de agua crea una imagen preciosa. Y la autodestrucción se convierte en un acto de entrega y de descomposición que, lejos de ser trágico, es un fundido que dota al personaje de un halo de inmaterialidad camino de lo etéreo, de la inmortalidad. Me vienen a la cabeza al hilo de la inmolación y el agua, unos versos de Calderón que pone en voz de Segismundo en parlamento con Rosaura: 
&quot;Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser; 
pues cuando es muerte el beber, 
beben más, y desta suerte, 
viendo que el ver me da muerte, 
estoy muriendo por ver.&quot;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Una entrega donde las haya. Me gusta el proceso, el preámbulo real que da lugar a la tristeza y con ella, a la aparición de la Nymphea Penantis. A partir de ahí el relato toma otro cariz, esa seducción de la belleza de la flor y la cortina de agua crea una imagen preciosa. Y la autodestrucción se convierte en un acto de entrega y de descomposición que, lejos de ser trágico, es un fundido que dota al personaje de un halo de inmaterialidad camino de lo etéreo, de la inmortalidad. Me vienen a la cabeza al hilo de la inmolación y el agua, unos versos de Calderón que pone en voz de Segismundo en parlamento con Rosaura:<br />
&#8220;Ojos hidrópicos creo<br />
que mis ojos deben ser;<br />
pues cuando es muerte el beber,<br />
beben más, y desta suerte,<br />
viendo que el ver me da muerte,<br />
estoy muriendo por ver.&#8221;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
